Hace quince días, América Sistemas remitió a ESSALUD un cuestionario concreto y documentado sobre un proceso contractual altamente sensible. Pese al reiterado compromiso del CIO de la entidad para responder, al cierre de esta edición no hubo pronunciamiento alguno. El silencio, en estos casos, no es neutro: alimenta sospechas. O existen malos manejos que no se quieren explicar, o simplemente se subestima la opinión pública. Ambas opciones son graves. En un contexto donde la ciberseguridad y el uso de recursos públicos son críticos, la falta de transparencia erosiona la confianza ciudadana. Las entidades del Estado tienen la obligación de informar, rendir cuentas y despejar dudas, no de eludirlas con silencios administrativos.
