La Unidad de Investigación de Datos e Inteligencia Artificial de la Universidad Ricardo Palma, liderada por la Dra. Ofelia Roque, impulsa proyectos de alto impacto en seguridad, medio ambiente y accesibilidad, respaldados por infraestructura de cómputo intensivo. En este contexto, destaca la incorporación de equipamiento nacional Vastec, cuya performance cumple con exigencias comparables a marcas globales. La decisión, basada en criterios técnicos, evidencia un cambio en la percepción del mercado: las soluciones peruanas ya compiten en igualdad de condiciones. El caso refleja un avance del ecosistema tecnológico local, donde el rendimiento prima sobre la marca.
Hecho en Perú, a la altura del reto: la apuesta tecnológica que redefine la investigación en IA
La Universidad Ricardo Palma impulsa investigación en IA con equipamiento nacional Vastec, demostrando que el rendimiento, escalabilidad y precisión ya no son monopolio de marcas globales tradicionales.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 20 de mayo 2026) Cuando la ciencia de datos exige músculo tecnológico
En un contexto donde la inteligencia artificial y la ciencia de datos avanzan a ritmos exponenciales, la infraestructura tecnológica se ha convertido en un factor determinante. Así lo deja claro la Dra. Ofelia Roque Paredes, responsable de la Unidad de Investigación de Datos e Inteligencia Artificial de la Universidad Ricardo Palma (URP), en conversación con América Sistemas.
“El procesamiento es brutal”, afirma sin rodeos. La magnitud de los proyectos en curso —desde seguridad ciudadana hasta predicción ambiental— demanda capacidades de cómputo intensivo que van mucho más allá de los estándares convencionales. No se trata solo de software o talento humano; el hardware es hoy una pieza crítica.
Investigación aplicada con impacto real
El enfoque del instituto no es teórico. Uno de sus proyectos emblemáticos, financiado por CONCYTEC, apunta a mejorar la comunicación de la comunidad sorda mediante un sistema basado en reconocimiento de señas. Este desarrollo implica captura de imágenes en alta resolución, etiquetado de datos y entrenamiento de modelos de IA.
A ello se suman iniciativas en seguridad ciudadana —con análisis predictivo a partir de cámaras inteligentes— y estudios ambientales como el índice de contaminación del océano Pacífico. En todos los casos, la constante es la misma: gigantescos volúmenes de datos que deben ser procesados con rapidez y precisión. Vale mencionar que hay varios proyectos “cocinándose”.
El punto de quiebre: infraestructura de alto rendimiento
Aquí emerge uno de los aspectos más reveladores de la entrevista. La Dra. Roque enfatiza que, sin equipos adecuados, el avance simplemente se detiene. “Si tenemos un equipo muy corriente, va a ser muy lento… lento, lento”, subraya.
La universidad ha logrado fortalecer su infraestructura gracias a fondos concursables, incorporando estaciones de trabajo con múltiples GPUs, alta capacidad de memoria y almacenamiento especializado para imágenes. Este salto tecnológico ha permitido acelerar procesos que antes eran inviables.
Vastec: rendimiento sin complejos
En este escenario, la decisión de incorporar equipamiento desarrollado por la firma peruana Vastec marca un punto de inflexión. Lejos de responder a criterios comerciales o nacionalistas, la elección fue técnica: cumplir con especificaciones exigentes.
“No nos metemos en la parte comercial… lo importante es que responda a las exigencias”, explica la Dra. Roque. Y hasta ahora, la evaluación es clara: el equipo está cumpliendo.
El dato no es menor. En un mercado históricamente dominado por marcas globales como HP, Dell o Lenovo, la validación desde la academia —y en proyectos de alta complejidad— representa un cambio de narrativa. No se trata de reemplazar, sino de competir en igualdad de condiciones.
Un ecosistema que empieza a confiar en lo propio
La experiencia de la URP sugiere que el ecosistema tecnológico peruano está entrando en una nueva etapa. Investigadores de otras universidades, según comenta la entrevistada, ya observan con interés estas alternativas, valorando especialmente la flexibilidad y capacidad de personalización.
En campos como la inteligencia artificial, donde cada proyecto puede requerir configuraciones específicas, esta adaptabilidad es clave. Y es precisamente allí donde soluciones como Vastec encuentran una ventaja competitiva.
Mirada a cinco años: consolidación y autosostenibilidad
La visión de la Dra. Roque es ambiciosa pero pragmática: consolidar las tres líneas del instituto —investigación, capacitación y consultoría— y avanzar hacia un modelo autosostenible.
El reto no es menor. Implica no solo seguir captando fondos, sino también formar talento, ampliar infraestructura y generar servicios que conecten con el sector productivo.
Conclusión: el fin de los prejuicios tecnológicos
La experiencia de la Universidad Ricardo Palma deja una lección clara: el rendimiento ya no tiene pasaporte. En un entorno donde la exigencia técnica es máxima, las soluciones “made in Perú” están demostrando que pueden competir —y responder— al más alto nivel.
Las marcas tradicionales ya no pueden mirar por debajo del hombro. El mercado, finalmente, empieza a nivelarse por lo que realmente importa: resultados.

