Lectores nos alertan que la controversia en torno a la elección del jefe de la ONPE escala a niveles críticos tras revelarse inconsistencias que comprometen la legalidad del proceso. La exclusión inicial del postulante y la posterior reactivación de un concurso previamente declarado desierto configuran un escenario jurídicamente cuestionable. Este giro, difícil de sostener en términos normativos, expone posibles interferencias y decisiones discrecionales dentro de la Junta Nacional de Justicia. En un contexto preelectoral sensible, estos hechos no solo erosionan la credibilidad institucional, sino que abren un serio debate sobre la transparencia, independencia y legitimidad de los mecanismos que deben garantizar la integridad del sistema electoral peruano. Ultimo minuto: Al cierre de la presente edición se conoció que el único postulante no alcanzó los votos necesarios para su nombramiento-

