Con 16 años en el mercado, Ciber se posiciona como una firma tecnológica 100% peruana que compite de igual a igual con fabricantes internacionales. Su presencia en el sector público respalda su reputación de confiabilidad, calidad y soporte técnico. Sus equipos, ensamblados bajo estándares globales, ofrecen alto rendimiento a costos más competitivos. Para su gerente general, Carlos Ortiz, la propuesta es clara: potencia equivalente o superior a menor precio. Desde su origen emprendedor, liderado por José Salas, la compañía impulsa una industria nacional capaz de responder a las exigencias tecnológicas del país con eficiencia y visión estratégica.
Ciber: músculo tecnológico peruano que compite sin complejos con las grandes marcas
Con más más de una década en el mercado, la firma se consolida como fabricante nacional de computadoras de alto rendimiento, ganando terreno en el Estado con equipos robustos, confiables y competitivos.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 22 de julio 2026) En un mercado históricamente dominado por marcas internacionales, una firma peruana viene rompiendo inercias con una propuesta clara: tecnología de alto nivel, ensamblada en el país y a costos significativamente más competitivos. Esa empresa es Ciber.
Con 16 años de trayectoria, la compañía ha logrado posicionarse como un actor sólido, particularmente en el sector público, donde sus equipos operan en diversas entidades del Estado, universidades e instituciones técnicas del país. Y no se trata de casos aislados: la lista de clientes satisfechos es amplia, consistente y creciente a nivel nacional.
Entidades como el Gobierno Regional del Callao y Municipalidad del Cuzco, instituciones emblemáticas como la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y entidades estratégicas como el Ministerio de Educación forman parte de un portafolio que valida en campo lo que la empresa promete: rendimiento, confiabilidad y soporte real. La relación no solo se sostiene en la venta, sino en la continuidad operativa.
Su portafolio abarca desde computadoras de escritorio hasta estaciones de trabajo, laptops y tablets, todas bajo un enfoque de productividad, eficiencia y estándares internacionales. La propuesta es clara: equipos diseñados para responder a entornos exigentes, optimizando la inversión.
Calidad certificada y soporte real
Uno de los diferenciales más relevantes es su alineamiento con estándares globales. Sus equipos son construidos bajo certificaciones internacionales, lo que garantiza estabilidad, durabilidad y desempeño sostenido.
Pero el verdadero valor está en el servicio. Ciber ha entendido que el mercado peruano no solo compra hardware, sino respaldo técnico confiable. Por ello, ofrece soporte especializado, garantía efectiva y cobertura a nivel nacional, un factor crítico en operaciones estatales.
La visión: competir de igual a igual
Carlos Ortiz, gerente general, resume el posicionamiento con claridad: “Hoy una computadora ensamblada en el Perú no tiene nada que envidiarle a una marca internacional.
Podemos ofrecer igual o mayor potencia, pero a un costo mucho más eficiente”.
En un contexto donde cada sol invertido en tecnología debe justificarse, esta propuesta se vuelve especialmente relevante para entidades públicas y privadas.
Origen emprendedor, vocación industrial
El socio fundador, José Salas, aporta la visión de largo plazo: “No solo ensamblamos equipos, desarrollamos soluciones pensadas para la realidad del país y sus instituciones”.
Ese enfoque ha permitido a la empresa consolidarse como un socio tecnológico más que un simple proveedor.
Hecho en Perú, validado en el Perú
Ciber no solo compite: ya está validada en campo. Su presencia en múltiples regiones y entidades demuestra que la industria tecnológica nacional puede operar con estándares de clase mundial.
En un escenario donde la eficiencia del gasto público y la soberanía tecnológica cobran relevancia, el caso Ciber deja una conclusión contundente: el Perú no solo consume tecnología, también está en capacidad de producirla con calidad, potencia y respaldo comprobado.


Un comentario
Exitos Jose y Carlos,