El auge de la IA está transformando el diseño de centros de datos hacia modelos de infraestructura física convergente, donde energía, refrigeración, cómputo y control operan como un solo sistema. A diferencia del enfoque modular tradicional, este esquema integra todos los componentes desde el diseño hasta la operación, mejorando eficiencia, confiabilidad y rendimiento. Además, facilita la adopción de nuevas tecnologías mediante bloques reutilizables e interfaces estandarizadas. Vertiv identifica cinco capacidades clave para su implementación, junto con una cadena de suministro disciplinada. Este modelo reduce la complejidad, optimiza recursos y asegura continuidad operativa durante todo el ciclo de vida de la infraestructura.

