Algo no cuadra en Pronatel. En menos de 48 horas, el MTC designó, reemplazó y volvió a designar al director ejecutivo del programa: primero Enrique Guevara Varela, luego César Gálvez Pardavé y nuevamente Guevara. La secuencia, publicada oficialmente, expone desorden administrativo y decisiones contradictorias en una entidad clave para el despliegue de las telecomunicaciones. Más que un error puntual, el episodio revela debilidad institucional, falta de predictibilidad y señales preocupantes sobre la conducción del sector. Ya cualquier cosa se puede esperar de esta gestión pública que pierde credibilidad y refuerza la percepción de improvisación en el MTC.
