Un lector advierte señales de un posible nuevo escenario global. La geopolítica avanza hacia un orden multipolar donde Estados Unidos, China y Rusia disputan influencia regional, económica y tecnológica. En este contexto, la tecnología se convierte en un instrumento estratégico: decisiones sobre plataformas, proveedores y estándares ya no responden solo a criterios técnicos, sino también políticos. Aunque no existen mandatos oficiales explícitos, la presión geoeconómica puede condicionar elecciones empresariales. Todo indica que la soberanía tecnológica será un factor clave en los próximos años. Por lo pronto, Oracle ya superó ampliamente sus números frente a SAP. El tema lo iremos desarrollando con información fidedigna.
