Black Friday no solo representa el pico de ventas, sino también el momento de mayor exposición para el retail y el ecommerce. El incremento de accesos, transacciones e integraciones eleva la presión operativa, abriendo la puerta a vulnerabilidades críticas que pueden derivar en interrupciones, pérdida de ingresos o incidentes con datos. El problema no radica únicamente en la tecnología, sino en la falta de visibilidad sobre riesgos reales. Vigilantium advierte que muchas empresas creen estar protegidas hasta que ocurre un incidente. Por ello, propone un diagnóstico de vulnerabilidades que permite identificar brechas, priorizar riesgos y tomar decisiones informadas para proteger la continuidad del negocio.

