El reciente sismo en Venezuela, que rompió el cable submarino de Cirion Technologies recortando la capacidad de Internet del país, no es una anécdota: es una advertencia directa. Expuso, sin matices, cómo un único punto de falla puede aislar digitalmente a toda una nación. En el Perú, esa vulnerabilidad existe y está identificada. El MTC no puede seguir postergando decisiones: debe exigir redundancia geográfica real y nuevos puntos de aterrizaje. Las operadoras, por su parte, deben dejar la complacencia e invertir en resiliencia efectiva. Cuando ocurra el gran sismo, ya no habrá espacio para excusas técnicas, comunicados, menos informes bien redactados.

