La Secretaría de Gobierno y Transformación Digital (SGTD) de la Presidencia del Consejo de Ministros lleva casi dos meses sin responsable formal. En paralelo, el secretario general asume dos cargos, concentrando funciones críticas. Sin liderazgo definido, decisiones sobre proyectos, iniciativas y normas se ralentizan; en algunos casos, se paralizan o incluso se cancelan. Con la salida inminente del premier y la llegada de otro, la incertidumbre se profundiza. El impacto es directo: se frena la transformación digital del Estado peruano. La gestión exige claridad, responsabilidad y conducción efectiva. Hoy, lamentablemente, predomina la desarticulación.

Un comentario
En 1990 me opuse a la fusión con el INE. Luego de arduas discusiones, en las que argumenté la inconveniencia de alejar de la instancia presidencial el impulso de la informática, se acordó fortalecer a la nueva institución. Eran otros tiempos, el INEI asumió la conducción del sistema nacional de informática, con una praxis eminentemente técnica. Ya en el gobierno de ATM, se extrajo la función de la «I» y se creó la ONGEI. Desde entonces, su funcionalidad quedó afectada por los hechos políticos. El debate actual es si independiza como OPD o si retorna al INEI o se crea un ministerio de TI. Para cualquier caso, habrá de analizar si prevalece el enfoque técnico (como en el INEI) o el político, el actual.