El último informe de Proética revela que más del 80% de peruanos identifica la corrupción como el principal flagelo del país, mientras la impunidad se consolida y ningún alto funcionario enfrenta sanciones reales. América Sistemas advierte que el Estado continúa capturado por improvisados, redes de amiguismo y comités manipulables que facilitan actos ilícitos. Pese a amenazas y presiones, mantenemos nuestra labor de fiscalización, pero esta cruzada no puede librarse en soledad: la sociedad debe pronunciarse y exigir responsabilidades. Con este reportaje cerramos el año alertando sobre un deterioro institucional que amenaza la viabilidad del Perú.
Corrupción sin freno: el mayor riesgo para el Perú digital
El informe de Proética reafirma que la corrupción domina el país sin sanción ni control. La impunidad se afianza mientras el Estado se debilita. Urge compromiso ciudadano y vigilancia activa para frenar este deterioro institucional.
(americasistemas.com.pe. Lima, Perú – 17 de diciembre 2025) El reciente informe de Proética, brazo local de Transparencia Internacional, confirma con crudeza lo que los peruanos vivimos cada día: la corrupción, señalada por más del 80% de ciudadanos como el principal problema del país seguido de la delincuencia, se ha convertido en una maquinaria que opera sin freno y sin consecuencia. A pesar de todas las declaraciones altisonantes de nuestras autoridades, no hay un solo funcionario de alto nivel cumpliendo condena efectiva por los hechos que diariamente estremecen al país. La impunidad reina, se expande y se normaliza.
La retórica política promete transparencia, pero la realidad es que los responsables siguen libres, activos y, en muchos casos, buscando perpetuarse en el poder. Esta ausencia total de sanciones envía un mensaje devastador: robar al Estado no solo es posible, sino rentable. Así, muchos justifican sus actos porque “si arriba roban, ¿por qué no yo?”. El Estado es percibido como un botín, no como una institución al servicio de la ciudadanía.
Desde América Sistemas lo vemos en primera línea. Este año hemos denunciado irregularidades, sobrecostos, licitaciones direccionadas, comités manipulados y autoridades complacientes. Y por ello hemos recibido llamadas amenazantes, mensajes intimidatorios, cartas notariales y advertencias de querellas. Sin embargo, nada de eso nos detendrá. Pero es necesario decirlo con claridad: América Sistemas no puede ni debe estar solo en esta cruzada.
El informe de Proética también revela una verdad que venimos alertando desde hace años: el Estado está copado por improvisados. Existen CISO sin la preparación técnica mínima, funcionarios que delegan decisiones críticas a personal inexperto y comités de compra armados para manipular procesos. Este deterioro deliberado de capacidades no es casualidad: la incompetencia es el mejor aliado de la corrupción.
Frente a esta situación, la sociedad peruana no puede limitarse a leer y lamentarse en silencio. Es imprescindible pronunciarse, exigir, fiscalizar y participar. La lucha anticorrupción no es un acto de observación pasiva; es un deber cívico permanente. El silencio ciudadano alimenta la impunidad.
América Sistemas renueva su compromiso: en 2026 seguiremos revelando lo que muchos prefieren ocultar. Pero el país necesita un movimiento más amplio. La defensa de la integridad pública no puede quedar en pocas manos. La vigilancia social es la única fuerza capaz de revertir este deterioro moral que ya amenaza la viabilidad del Perú.
Concluimos este editorial con un emotivo saludo a todos y cada uno de nuestros más de 41 mil lectores que conforman la legión de nuestros lectores y que el 2026 sea mucho mejor para todos, disfruten sus merecidos días de fiestas de fin de año. ¡Gracias amigos(as) por su enorme preferencia con vuestro noticiero semanal!
