NTT Data presentó, en un encuentro Tech & Cook con periodistas especializados, una mirada estratégica sobre la evolución de la inteligencia artificial hacia modelos Agentic IA. Carlos Castillo explicó que la IA dejó de ser un asistente reactivo para convertirse en un agente capaz de tomar decisiones y coordinar acciones orientadas a objetivos de negocio. La exposición abordó la democratización tecnológica impulsada por datos y poder computacional, el surgimiento de arquitecturas multiagente y su impacto en la eficiencia empresarial. Además, se analizó el rol de la experiencia humana, la confianza en los datos y los cambios que traerán nuevos buscadores inteligentes y sistemas de pago digitales.
La era de los agentes: cuando la inteligencia artificial empieza a decidir por el negocio
En un encuentro Tech & Cook con periodistas especializados, NTT Data expuso cómo la Agentic IA redefine la relación con la tecnología, pasando de asistentes reactivos a agentes autónomos que impulsan decisiones empresariales.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 04 de febrero 2026) Del asistente obediente al agente estratégico. En un ambiente distendido, pero cargado de contenido estratégico, Carlos Castillo, gerente de Marketing de NTT Data, dejó un mensaje claro: la inteligencia artificial acaba de cruzar un umbral decisivo. Ya no se trata solo de herramientas que responden órdenes, sino de agentes capaces de actuar, decidir y coordinarse para cumplir objetivos de negocio.
Durante el encuentro Tech & Cook, realizado en un reconocido restaurante limeño ante un grupo de periodistas especializados, Castillo explicó que el gran cambio de la IA no es técnico, sino conceptual. “Hemos pasado de asistentes que ejecutan tareas puntuales a agentes que persiguen un objetivo mayor y toman decisiones para alcanzarlo”, señaló.
La democratización que lo cambió todo
Según NTT Data, el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial se explica por dos factores que hoy confluyen como nunca antes: la abundancia de datos y el poder computacional. Elementos que hace una década eran privilegio de unos pocos, hoy están al alcance de empresas y usuarios comunes.
La masificación de los smartphones, el crecimiento del procesamiento gráfico —impulsado inicialmente por la industria gamer— y el acceso a plataformas no-code han democratizado la IA. “Ya no es una tecnología reservada a quienes escriben código; ahora cualquier organización puede experimentar con agentes inteligentes”, remarcó Castillo.
Agentic IA: pensar en grande, actuar en red
Uno de los conceptos centrales de la exposición fue la diferencia entre un asistente y un agente. Mientras el primero responde de manera reactiva, el segundo recibe un gran objetivo y decide cómo alcanzarlo, incluso interactuando con otros agentes.
Esta lógica da paso a arquitecturas multiagente, donde distintas inteligencias colaboran: unas recolectan información, otras la analizan y otras toman decisiones. Para NTT Data, este modelo será clave para optimizar procesos, reducir tiempos y aumentar la eficiencia operativa en las organizaciones.
“El próximo gran salto no es pedirle cosas a la IA, sino confiarle resultados”, explicó Castillo, anticipando que 2025 y 2026 marcarán la consolidación de estos modelos en el mundo corporativo.
Datos, emociones y confianza
La exposición también abordó un punto menos técnico, pero igual de relevante: la relación emocional entre humanos y máquinas. Castillo recordó cómo el lanzamiento de nuevas versiones de modelos de lenguaje evidenció que las personas no solo buscan precisión, sino también cercanía, tono y experiencia.
Este fenómeno obliga a las empresas a replantear cómo diseñan sus soluciones de IA, entendiendo que el valor no está solo en el dato, sino en cómo se entrega y se percibe.
Nuevos buscadores, nuevos pagos, menos intermediarios
Finalmente, NTT Data advirtió que la Agentic IA no llegará sola. Vendrá acompañada de navegadores inteligentes, sistemas de recomendación automatizados y nuevos esquemas de pago digitales, como UPI, que prometen reducir intermediarios y transformar la experiencia comercial.
Para Castillo, el mensaje es inequívoco: las empresas que no entiendan este cambio estructural corren el riesgo de quedarse ancladas en una IA que solo obedece, mientras el mercado avanza hacia una IA que decide.
En ese nuevo escenario, la Agentic IA no será una ventaja competitiva, sino un requisito básico para seguir en juego.
