Rubén Wong Delgado, CEO de Zenware, advirtió en el Centro de Convenciones de la Amistad que la extorsión es el nuevo impuesto criminal que asfixia a los municipios. Ante alcaldes y ejecutivos, explicó que el cierre de negocios extorsionados reduce la base tributaria y, sin recaudación, no hay seguridad posible. Propuso romper el círculo con cobranza inteligente, IA soberana e integrada, y los componentes de Ciudad Segura: central de emergencias, videovigilancia con IA, drones y AI Factory. Además, descartó los pilotos de drones y destacó Morpheus de Nvidia para proteger los datos.
El crimen ya no roba una vez: cobra todos los meses
Rubén Wong, CEO de Zenware, advirtió a alcaldes y ejecutivos que la extorsión es el nuevo impuesto criminal y que, sin una gestión tributaria inteligente y datos soberanos, los municipios colapsarán.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 21 de octubre 2026) El salón principal del Centro de Convenciones de la Amistad estaba colmado. Frente a un auditorio repleto de ejecutivos, funcionarios y tomadores de decisiones, Rubén Wong, CEO de Zenware, no ofreció un discurso complaciente. Con un tono directo y una contundencia que capturó la atención de todos, Wong desarmó la narrativa tradicional sobre la seguridad ciudadana y puso el dedo en la llaga: el problema ya no es solo policial, es municipal y presupuestal.
«El delito cambió de forma. La gestión municipal, no», sentenció Wong. Su premisa fue clara: ya no enfrentamos delincuencia común, sino economías criminales. Mientras el delito tradicional era oportunista y de un solo evento, la extorsión organizada no roba una vez; cobra todos los meses, convirtiéndose en la primera línea de ingresos del crimen y, a la vez, en la peor enemiga de la recaudación local.
¿Por qué esto le debe importar al municipio y no solo a la policía?
Wong fue enfático al explicar que la extorsión no es un problema aislado de las fuerzas del orden. «El extorsionado cierra, se muda o se informaliza. Las tres salidas terminan en el mismo lugar: un contribuyente menos en el padrón municipal», alertó. Si un negocio cierra por miedo, el municipio pierde ingresos, y sin ingresos no hay capacidad de inversión en seguridad. Con datos en mano, reveló una realidad alarmante: el 80.5% de las víctimas no denuncia, y en 2025 se registraron 26,728 denuncias de extorsión, un aumento del 22% en un solo año. «La impunidad sostiene el modelo», añadió.
Cómo romper el círculo
El ponente presentó una solución tangible al círculo vicioso de la inseguridad. «Inseguridad, menos base tributaria, menos recaudación, menos inversión», describió. Para romperlo, propuso una estrategia de «cobranza inteligente»: tratar distinto lo que es distinto. «Hoy la cobranza municipal manda la misma carta a todos. El resultado es que molesta al que pagó y no alcanza al que evade», criticó. La propuesta de Wong es segmentar a los contribuyentes y entrenar modelos con el histórico de pagos del propio municipio, adaptando los canales de comunicación —desde notificaciones digitales hasta visitas presenciales— para recuperar la base tributaria y financiar la seguridad.
Los componentes vitales
Para Wong, la tecnología no debe ser un parche, sino una infraestructura integral. Presentó el concepto de Ciudad Segura, compuesto por cuatro componentes vitales:
- Central de Emergencias: Integración de todas las cámaras y serenazgo en un solo punto de decisión.
- Videovigilancia con IA: Analítica en el borde (en la misma cámara) para detectar placas y comportamientos de riesgo sin depender de la nube.
- Drones: Para cobertura aérea y patrullaje en zonas sin cámaras.
- AI Factory: El corazón del sistema, un centro de cómputo soberano.
Pilotos de drones: no se necesitan
En un giro inesperado, Wong cuestionó la fiebre por los drones. «Muchos me dicen: yo tengo 10 drones. ¿Saben cuántos pilotos necesitan? 30 por día. Es una programación dispositiva inviable», explicó. En su lugar, propuso la instalación de dispositivos de video fijos que se comunican directamente con la fábrica de inteligencia artificial, reduciendo costos y eliminando la necesidad de personal humano para operar flotas aéreas.
IA soberana e integrada
El punto más álgido de la charla fue la defensa de la Inteligencia Artificial Soberana. Wong advirtió que, al usar modelos en la nube como Gemini o ChatGPT, los datos de los municipios viajan a servidores en Estados Unidos. «¿Qué pasa si alguien fuera del país pide información de nuestras empresas? En ese momento nos damos cuenta de que no somos soberanos», afirmó. La propuesta de Zenware es una «fábrica de inteligencia artificial» local, donde los datos y los modelos no salen del país, garantizando la jurisdicción y la seguridad de la información municipal.
La particularidad de Morpheus de Nvidia
Para proteger esta infraestructura, Wong habló de Morpheus, la tecnología de Nvidia que se integra en la fábrica. «Es lo que utiliza Nvidia para prevenir ataques internos y externos», destacó. Morpheus no solo bloquea hackeos, sino que analiza el comportamiento del usuario (patrones de digitación, claves, biometría) para detectar amenazas desde dentro. «Si alguien quiere robar la información, Morpheus lo detecta y actúa», aseguró.
El mensaje final
Rubén Wong cerró su ponencia con una advertencia que dejó un silencio reflexivo en el auditorio: «La extorsión es el impuesto que cobra el crimen. Y si el municipio no recauda, no puede combatirlo». Su llamado a los alcaldes y decisores del país fue claro: no se trata de comprar más cámaras, sino de construir una infraestructura de datos soberana, inteligente e integrada que no solo detecte el delito, sino que también levante la base tributaria que lo financia. La tecnología ya está disponible; la decisión es política.
Reportaje: Team periodístico de AS

