El Westin Hotel reunió a líderes tecnológicos en el Red Hat Summit Connect. Gilson Magalháes destacó la importancia de pasar de consumidor a productor de tokens, presentando el caso BNP Paribas. Se anunció la alianza con NVIDIA para AI Factory y se mostró OpenShift AI con demostraciones de Carlos Stay. La soberanía digital y ciberseguridad fueron ejes centrales, mencionando el ataque a refrigeradores en Francia y la amenaza Mythos. La jornada concluyó reafirmando la nube híbrida abierta como estrategia para mantener el control de datos y modelos.
Red Hat Summit Connect Perú: La Soberanía Digital y la IA como Eje de la Nueva Empresa
El Westin Hotel fue el epicentro de la innovación tecnológica en Lima, donde líderes de la industria peruana analizaron el paso de consumidores a productores de tokens, la alianza estratégica con NVIDIA y los retos de ciberseguridad en la era de la IA.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 14 de octubre 2026) El auditorio del Westin Hotel registró un lleno total. Ejecutivos de los sectores financiero, telecomunicaciones, retail y sector público se dieron cita en el Red Hat Summit Connect, un evento que dejó claro que la conversación tecnológica ha mutado definitivamente: ya no se trata de si adoptamos la Inteligencia Artificial, sino de cómo la controlamos para que no comprometa la soberanía y la estabilidad de las organizaciones.
La jornada inició con la bienvenida de Marta Ardila, Directora de Ventas de Red Hat, quien destacó la importancia de compartir experiencias reales entre clientes de Panamá, República Dominicana, Colombia y Perú. «Estamos aquí para aprender de cómo las empresas están innovando y adaptando la tecnología rápidamente», señaló, antes de ceder la palabra a Gilson Magalháes, Vicepresidente y Gerente Geral de Red Hat Latinoamérica.
El cambio de paradigma: De consumidor a productor de tokens
Magalháes, quien reconoció sentirse como en casa en Lima, planteó una tesis provocadora: la tecnología de la información ha salido del sótano para convertirse en la protagonista del futuro. Sin embargo, advirtió sobre el «Fear of Missing Out» (FOMO) que lleva a las empresas a adoptar IA sin medir costos ni riesgos de soberanía.
El concepto más potente de la mañana llegó de la mano de la «producción de tokens». Bajo el modelo tradicional, las empresas son consumidoras de tokens de modelos como Gemini o ChatGPT, lo que genera costos incontrolables (el caso de 18,000 empleados saludando a un modelo diariamente es un ejemplo de ello). La propuesta de Red Hat es que las organizaciones dejen de ser consumidoras y se conviertan en productoras de tokens bajo su propia infraestructura.
Esto se materializa en Red Hat AI, una plataforma que optimiza hardware y software para reducir costos. «El token no puede limitar nuestra innovación», enfatizó Magalháes, quien presentó el caso de éxito de BNP Paribas. El banco francés gestiona 900 millones de tokens de entrada al día y ha generado 600 millones de dólares en valor empresarial utilizando Red Hat OpenShift AI, operando en 64 países.
NVIDIA y la IA Factory: Hardware y Software de la mano
La alianza con NVIDIA fue otro de los puntos álgidos. Red Hat y NVIDIA han creado conjuntamente la «Red Hat AI Factory», una solución que integra hardware de última generación (con soporte para Blackwell y Vera Rubin) con la capa de software de Red Hat. Esto permite a las empresas ejecutar modelos de IA en cualquier lugar: desde el mainframe hasta el edge, pasando por nubes híbridas.
Durante la demostración técnica, Carlos Estay, Arquitecto de Soluciones de Red Hat, puso a prueba al auditorio con un asistente virtual especializado en Pisco. La demostración evidenció la importancia de los guardrails (barreras de seguridad) y la observabilidad. «No queremos que el modelo se ponga a discutir o hable de temas que no corresponden», explicó Stay, mientras mostraba cómo el sistema bloqueaba intentos de jailbreak o preguntas fuera de contexto, trackeando el consumo de tokens por usuario en tiempo real.
Soberanía Digital y el Fantasma de Mythos
La soberanía digital ocupó un lugar central. Se planteó un escenario hipotético: ¿qué pasaría si Facebook decidiera cobrar por foto almacenada? Las organizaciones no tienen control sobre los hyperscalers. Por ello, Red Hat aboga por una nube híbrida abierta donde la ubicación de los datos sea una decisión estratégica y no una imposición del proveedor. «Tus datos, tus modelos, tu decisión», fue el lema que resonó en el evento.
En el ámbito de la seguridad, se abordó la amenaza Mythos, un modelo de IA de frontera utilizado para encontrar vulnerabilidades en software open source. Frente a esto, Red Hat presentó Lightwell, un proyecto junto a IBM que ofrece remediación automatizada de vulnerabilidades en bibliotecas de código abierto, algo que ningún otro vendor ofrece actualmente.
La jornada incluyó una impactante reflexión sobre ciberseguridad: se mencionó un caso reciente en Francia donde un ataque cibernético dirigido a sistemas de refrigeración (IoT) provocó que estos se elevaran a 50 grados, arruinando todos los alimentos. «Los ataques van a venir por todos lados, hasta los refrigeradores de supermercados», advirtió el ponente, subrayando la urgencia de actualizar firmware y sistemas operativos.
Virtualización y Automatización: El fin de los silos
La conversación también giró en torno a la virtualización. Con Red Hat OpenShift Virtualization, las empresas pueden consolidar máquinas virtuales (VM) y contenedores en una sola plataforma. Se presentaron casos de éxito como NTT Data, Orange y Ericsson, y se destacó el proyecto de Sonda en Chile, Brasil y Colombia. La promesa es clara: migraciones en días o semanas, no en años, eliminando la dependencia de hypervisores costosos.
Finalmente, Ansible Automation Platform 2.7 y Automation Orchestrator fueron presentados como la solución para la «IA Ops». La automatización ya no solo ejecuta tareas, sino que ahora integra IA para diagnosticar, recomendar y ejecutar acciones, siempre con la supervisión humana en el medio.
El evento concluyó con un llamado a la acción: las empresas peruanas deben estandarizar en Linux, contenedores y ahora en IA (OpenShift AI) para no quedarse atrás. La tecnología ya no es un gasto, es el motor de la soberanía corporativa.


