Desde el Mobile World Congress 2026 en Barcelona, Yang Chaobin, ejecutivo de Huawei, lanzó una advertencia clara: la expansión de la inteligencia artificial exige redes móviles más avanzadas y una infraestructura digital robusta. El despliegue del 5G-Advanced y el camino hacia el 6G definirán la competitividad de los países en la próxima década. Para economías emergentes como Perú, el desafío es enorme: cerrar brechas de conectividad, impulsar inversión tecnológica y preparar al país para la nueva economía digital. De lo contrario, la revolución de la IA podría profundizar la desigualdad digital y dejar a millones fuera del desarrollo.
La autopista de la IA ya está en marcha: el desafío del Perú ante la nueva revolución móvil
Desde el MWC de Barcelona, Huawei advierte que la inteligencia artificial y el 5G-Advanced abrirán una nueva economía digital. Perú enfrenta ahora el reto de no quedarse atrás.
(americasistemas.pe. Lima, Perú – 11 de marzo 2026) Desde Mobile World Congress 2026, el mayor encuentro global de la industria móvil celebrado en Barcelona, un mensaje quedó claro para gobiernos, operadores y empresas tecnológicas: la carrera por la inteligencia artificial ya comenzó y los países que no preparen sus redes quedarán rezagados.
Durante el evento, al que asistió América Sistemas, el ejecutivo de Huawei, Yang Chaobin, CEO del Grupo de Negocios de TIC de la compañía, lanzó una advertencia que resuena especialmente para economías emergentes como la de Perú: la infraestructura digital será el factor determinante para aprovechar la revolución de la inteligencia artificial.
“La era inteligente se acerca rápidamente”, afirmó Yang ante líderes globales del sector. Cada día surgen nuevas aplicaciones de IA y el volumen de procesamiento digital crece a una velocidad sin precedentes. Según explicó, el consumo de “tokens” —la unidad básica de procesamiento de los modelos de inteligencia artificial— se ha multiplicado 300 veces en los últimos dos años, una señal clara del cambio tecnológico que está redefiniendo la economía digital.
La infraestructura que definirá la próxima década
Para sostener este crecimiento, la industria trabaja en una evolución clave de las redes móviles: el 5G-Advanced, una versión mejorada del 5G que actúa como puente hacia el futuro 6G. El ejecutivo de Huawei explicó que esta nueva generación permitirá velocidades de subida hasta diez veces mayores, menor latencia y la capacidad de conectar dispositivos inteligentes, sensores industriales y plataformas de IA en tiempo real.
El proceso de estandarización del 6G ya está en marcha bajo la coordinación de 3GPP y se espera que sus estándares queden definidos hacia 2029. Esto significa que los próximos cinco años serán decisivos para construir la infraestructura que soportará la próxima ola tecnológica. Para países como Perú, el mensaje es contundente: la ventana para prepararse es ahora.
El problema invisible: la brecha digital
Pero el avance tecnológico también plantea un desafío social. Según datos de la GSMA, más de 300 millones de personas en el mundo aún no tienen cobertura de banda ancha móvil. La paradoja es evidente: mientras la inteligencia artificial avanza aceleradamente, millones de ciudadanos siguen fuera de la economía digital.
Yang advirtió que, si no se toman medidas, la IA podría ampliar aún más la brecha digital entre países desarrollados y regiones emergentes. Aquí aparece un punto crítico para América Latina: la conectividad ya no es solo una cuestión tecnológica, sino una política pública estratégica.
Innovaciones que buscan cerrar la brecha
Para enfrentar ese desafío, Huawei impulsa soluciones de conectividad rural como RuralStar, una plataforma diseñada para llevar cobertura móvil a zonas remotas con menor costo de infraestructura. Según la empresa, estas tecnologías ya han permitido conectar 170 millones de personas en 80 países, con aplicaciones que van más allá de la simple telefonía: educación digital, servicios financieros móviles y telemedicina.
En países como Kenia, Bangladesh o Argentina se están desarrollando proyectos que combinan conectividad con capacitación digital y servicios comunitarios. El concepto a simple vista (a ojo de buen cubero) es simple pero poderoso: sin conectividad, no hay inclusión en la economía de la inteligencia artificial.
La oportunidad para Perú
Para Perú, el desafío es doble. Por un lado, el país debe cerrar brechas históricas de conectividad en zonas rurales y amazónicas. Por otro, debe preparar su infraestructura para el nuevo ecosistema digital que traerán la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas y las redes avanzadas.
Esto implica decisiones estratégicas en varios frentes:
- políticas de espectro radioeléctrico más eficientes
- incentivos para inversiones en infraestructura digital
- expansión de redes móviles avanzadas
- programas de alfabetización digital
Amigos lectores: La discusión ya no es solo sobre cobertura, sino sobre capacidad tecnológica para competir en la economía digital global.
Una advertencia para América Latina
Lo que se discutió en Barcelona no es un escenario futurista. Es una transformación que ya está ocurriendo. La convergencia entre inteligencia artificial, redes móviles avanzadas y servicios digitales está creando un nuevo modelo económico basado en datos, automatización y conectividad permanente.
En ese contexto, el mensaje que dejó el MWC es claro: los países que inviertan hoy en infraestructura digital estarán mejor posicionados para generar innovación, empleo y desarrollo en la próxima década. Para Perú y la región, la pregunta ya no es si esta revolución llegará. La verdadera pregunta es si estaremos preparados para aprovecharla. Esperamos que el mensaje no caiga en saco roto.
