La evolución de los centros de datos ya no se define solo en el mercado, sino en entornos académicos donde se ensayan soluciones para operar bajo condiciones extremas. La creciente demanda de inteligencia artificial, con racks de hasta 200 kW y mayores exigencias energéticas, impulsa alianzas estratégicas entre industria y universidades. Innovaciones como baterías de ion-litio y refrigeración líquida directa al chip han sido validadas en estos espacios. Empresas como Vertiv, junto a NVIDIA y Binghamton University, lideran investigaciones que anticipan la próxima generación de infraestructura digital eficiente y sostenible.
